Boda Alberto y Sara
La ermita de San Román, en Ponzano, era donde se escapaban Alberto y Sara para poder verse cuando empezaron a salir. La casa en la que ella se puso su vestido de novia, es la misma de donde salió su abuelo para casarse con su abuela. Los gemelos que llevaba su padre y los pendientes de la novia también habían pertenecido a sus abuelos, y si tiraron ramitas de olivo en vez de pétalos, fue para hacer un guiño a la otra abuela. Es decir, todo en esta boda tenía un significado especial y eso hizo que comenzase ya con todas las emociones a flor de piel. La verdad es que lo prepararon todo con tantísimo cariño, había tantos detalles, que mirases a donde mirases era imposible que no saliera una sonrisa.
Alberto y Sara tuvieron una doble ceremonia, primero religiosa y luego civil. Y fue precioso vivir ambos momentos, especialmente con los discursos de sus amigos, que sacaron las lágrimas a más de uno. Y es que eso, el valor de la amistad, es algo que estuvo muy presente a lo largo de toda la boda. Los invitados se sintieron protagonistas constantemente. Sara y Alberto lo habían personalizado todo tanto, que cada invitado se encontraba con una foto de ellos mismos para señalar la mesa en la que tenían que sentarse, o una carta exclusiva, dedicada especialmente a cada uno, explicando por qué era importante que les acompañaran en este día. Eso fue tremendamente emocionante y te hace pensar en la cantidad de horas que pasaron los novios preparando cada carta, cada detalle.
Un castillo hinchable para los más pequeños, un cambio de vestido para marcarse un espectáculo de baile o una puesta de sol de ensueño para despedir el día, fueron algunos de los momentos en los que más disfrutamos todos en esta boda.
Gracias a mi queridísimo y admirado Chusico, por venirse conmigo sin pensárselo dos veces cuando le pedí que si podía sumarse a esta boda. Una maravilla trabajar a su lado y preciosas sus fotos! Aquí va un resumen de lo que vivimos en el gran día de Alberto y Sara:











































































Alberto y Sara. 9 de julio 2022
Ceremonia religiosa: Ermita de San Román, Ponzano
Ceremonia civil y celebración: Castillo de San Luis, Huesca
Video: El Prendido
Fotografías: Beatriz Pitarch
Segundo fotógrafo: Chusico