Boda Leo y Julio
Me encantó la promesa de meñiques que se hicieron los novios tras intercambiarse las alianzas. Me encantó lo que se podía leer, bordado a mano, en el traje de Julio. Me encantó el gesto emocionado de él cuando vio a su prometida acercarse al altar. Me encantó que en lugar de vals nupcial, inauguraran la pista de baile con música en directo, interpretada por ellos mismos: Leo a la voz y Julio a la guitarra. Me encantó que ese fuese el comienzo de una jam session donde los amigos músicos de la pareja -que eran unos cuantos- se fueron rotando para subir al escenario, dando lugar a un montón de actuaciones irrepetibles. Me encantó que el detalle a los invitados fuese una púa personalizada con la fecha de la boda y los nombres de los protagonistas. Me encantó la candybar que con tanto mimo preparó Jon, cuñado de la novia, cuidando hasta el más mínimo detalle. Y también me encantó que después de tantas emociones, Leo y Julio decidieran irse, vestidos de novios, a por una hamburguesa al McDonalds de debajo de su casa. Qué manera más genial de ponerle el broche final un día lleno de complicidad. Este es el resumen en fotos de todas las cosas que me encantaron en esta boda, que fueron muchísimas!
Leo y Julio. 7 septiembre 2025
Ceremonia y celebración: Salón del lago, La Alquería, Zaragoza
Fotografías: Beatriz Pitarch
Segunda fotógrafa: Anna Moshi








































































