Copyright de todas las imágenes: Beatriz Pitarch

Close
Bodas / 30 septiembre, 2025

Boda Pablo y Raquel

Diría que fue una boda emotiva, pero no hace falta: Se transmite perfectamente en las caras de Raquel y Pablo. Los novios tuvieron que recurrir al pañuelo para secarse las lágrimas en numerosas ocasiones, así como muchos de sus invitados. Por ejemplo, cuando Pablo llegó con una rosa roja en la mano en recuerdo a su madre, a la que habían reservado un asiento en primera fila. Fue una forma preciosa de hacer que estuviera presente. O cuando Natalia y Aroa, sobrinas de la novia, salieron a dedicar unas preciosas palabras con la voz temblando. O cuando sus familiares directos formaron parte de la ceremonia de la arena, añadiendo un pequeño montón cada uno de ellos y creando un recuerdo inolvidable.

Diría que fue una boda divertida, pero no hace falta: Solo hay que ver cómo los amigos se encargaron de mantear a los novios, cómo la pareja salió con gafas de sol a darlo todo en la fiesta, cómo volaban los chupitos de tequifresa directamente de la botella o cómo los capitanes de mesa cumplieron perfectamente su cometido de animar la boda.

Diría que fue una boda romántica, pero no hace falta: Se nota en las miradas entre Pablo y Raquel, en esos besos a mitad del cóctel bajo un rayo de sol, en esos ratitos a solas en los que todo fluía entre ellos, en los votos de ambos y hasta en el detalle de traerle una tarta sorpresa a Pablo, aprovechando que a partir de la medianoche ya era oficialmente el cumpleaños del novio. 

Hay una frase que define la boda: «¡Qué bonito es tenerte aquí!» Estaba escrita en un espejo y todos se la decían a todos. Y es que, efectivamente, qué bonito es sentirse rodeado de seres queridos. Este es el resumen en fotos del gran día de Raquel y Pablo:

 

Pablo y Raquel. 06 septiembre 2025

Ceremonia y celebración: Castillo Bonavía, Zaragoza

Video: Sara Morata

Fotografías: Beatriz Pitarch

Segunda fotógrafa: Anna Moshi